• miércoles, 27 de ago de 2025, 6:48 p. m.

José Jerí normaliza reuniones sin registro y repite prácticas de Boluarte y Castillo

  • por Democracia Conectada

En menos de tres meses de gestión, el presidente José Jerí vuelve al centro de una polémica que muestra, nuevamente, la fragilidad de la transparencia en el más alto nivel del Estado. Lo que para algunos debería ser una excepción investigada a fondo, para otros se ha transformado en la nueva "norma no oficial" del Ejecutivo: reuniones sin registro público, celebradas fuera de Palacio y en horarios nocturnos.

Un encuentro bajo la capucha

El pasado 26 de diciembre de 2025, un reportaje de Punto Final captó al mandatario ingresando encapuchado a un edificio en San Borja para sostener un diálogo privado con Zhihua Yang, gerente general de Hidroeléctrica América S.A.C., empresa que cuenta con la concesión del proyecto Hidroeléctrica Pachachaca 2, en la región Apurímac, asimismo, se conoce que el empresario tiene conexiones a compañías que han contratado servicios asociados con el entorno de Nicanor Boluarte.

Según la Presidencia, el encuentro tuvo como objetivo coordinar la próxima conmemoración del Día de la Amistad Perú-China (1 de febrero). Sin embargo, la ausencia total de registro oficial de la reunión en la agenda pública ha despertado suspicacias en sectores políticos y sociales.

La defensa oficial: instinto sobre procedimiento

Jerí optó por una defensa basada en su estilo personal de gobernar. Ante preguntas de la prensa, argumentó que sale a cualquier hora según su instinto para entender la realidad en la calle, y restó importancia a la falta del registro formal del encuentro.

"Sobre ello (el reportaje) hay una cosa muy sencilla, sabemos que tenemos malos precedentes y mi dinámica seguirá siendo la misma: mitad de tiempo en oficina y mitad de tiempo en calle, tengo que salir e interactuar. Yo salgo de madrugada, tarde o noche según lo que diga mi instinto, pero es cierto que con antecedentes se pueden entender de manera incorrecta", se excusó el presidente.  

Lo mismo ocurrió en las gestiones pasadas

Durante los gobiernos de Dina Boluarte y, antes de Pedro Castillo, diversas investigaciones periodísticas documentaron la ausencia de registros oficiales en encuentros con gobernadores o empresarios, o reuniones informales en domicilios particulares que escaparon a los protocolos establecidos de Palacio.

La acumulación de estos episodios plantea una pregunta inquietante: ¿Está el país presenciando la consolidación de una cultura política donde lo opaco se convierte en práctica aceptada? Mientras la ciudadanía exige claridad, el Ejecutivo parece cada vez más cómodo en márgenes grises que, a ojos críticos, son jurídicamente cuestionables y políticamente dañinos.